martes, 23 de abril de 2019

Lo siniestro - " El pretendido Sindrome de Alienacion Parental" Sonia Vaccaro-Consuelo Barea



“… Sigmund Freud, el padre del Psicoanálisis, definió lo siniestro como aquella vivencia que surgiría frente a “lo familiar que se vuelve extraño”, vivencia que experimentan todos los niños y niñas víctimas de malos tratos por parte de sus padres, víctimas de incesto y de abuso sexual intrafamiliar, y también las mujeres victimas de la violencia en la pareja. La vivencia de lo siniestro surge en la psiquis como efecto de situaciones tales como: que la misma mano que acaricia es la que golpea; que quien tendría que cuidar, es quien castiga, maltrata y amenaza de muerte; y que el sitio – el hogar- donde se acude en búsqueda de protección, de acuerdo con encuestas internacionales, sea el más peligroso para la salud y también para la vida. Para la psiquis, poder negar esto es así – lo siniestro- es tranquilizante y actúa como mecanismo de defensa frente a la indefensión que implicaría aceptar estas circunstancias. Esta negación ha sido la que permitió -y permite- que durante siglos se considerase que los delitos que sucedían en el interior de la familia fuesen considerados privados y asuntos íntimos donde nadie podía interferir. De igual forma, negar que el mal pueda ser ejercido por seres comunes -tal como describe Hanna Arendt en su texto- idénticos a cualquiera de nosotros/as en apariencia y hasta en la vida cotidiana, es algo a lo cual tiende la mayoría de las personas en un intento por sentirse a resguardo, para creer que es posible prever y prevenir lo siniestro.”
SONIA VACCARO (Vaccaro-Barea Payueta “El pretendido Síndrome de Alienación Parental”  pg.150)


miércoles, 10 de abril de 2019

Desarrollo infantil y Estado.



________________________________________de Graciela Dora Jofré *



El concepto de “desarrollo infantil” constituye un proceso complejo y multidimensional que incluye : la habilidad de moverse y coordinar - dimensión física;  la habilidad de pensar y razonar - dimensión social ; y la confianza en sí mismo y la habilidad de experimentar emociones - dimensión emocional. (7)

Se trata dice  Pablo Vinocur (8)  de un proceso cuya etapa primordial se desarrolla dentro de los primeros años de vida del niño . 

En los primeros 6 años de vida se construyen las bases para la futura personalidad del niño, en lo afectivo, en su capacidad expresiva y de relación con el mundo externo, todos aspectos esenciales para el desarrollo psicomotor y la capacidad de aprendizaje.-
En estudios del potencial humano se ha expresado que las capacidades que no se estimulan tempranamente en el niño se debilitan  (9)

UNICEF en su informe del año 2001 ha  señalado  que  el cuidado físico y afectivo temprano repercute de forma decisiva en la evolución del niño hasta la edad adulta  (10)  y  posteriormente en su informe mundial del año 2005 sobre el estado de la infancia recalca el derecho de niños y niñas a crecer en un entorno que les ofrezca protección y que una protección efectiva aumenta las posibilidades de  niños y niñas de crecer física y mentalmente sanos, seguros y respetuosos de sí mismos, y menos dispuestos a maltratar o explotar a otras personas, entre ellas a sus propios hijos. (11)

Es entonces de vital importancia el cuidado, la contención y la protección que un niño (12)   reciba por parte de su grupo afectivo primario (la familia) y  cuando ello no es posible (maltrato, abuso sexual, abandono etc.)  es el Estado el responsable a través de políticas  que implemente de cubrir esa carencia en la infancia de ese niño, en mayor medida aun cuando se suma la exclusión social y la marginalidad .-

Es quebrar un círculo perverso de maltratos, abusos y abandonos para futuras generaciones.-  Es PREVENIR  y como en tantas conflictivas sociales complejas la prevención es el camino inmediato a seguir.-

Atilio J. Librandi hace una  interesante y comprometida mirada sobre el daño social hacia aquellos niños y adolescentes que conforman la franja de indigentes y marginales, que viven en  villas, asentamientos, descampados y  donde  “… la degradación de la naturaleza se hace más acentuada y evidente…”.- 

Cita Librandi al doctor Emilio García Mendez, Asesor de  Derechos del Niño de la Oficina de UNICEF  para América Latina y el Caribe  quien al referirse a la legislación argentina  plantea que “se ha creado una justicia para niños ricos y otra para niños pobres...”   Es allí donde  Librandi destaca la responsabilidad que tienen los funcionarios de todas las jerarquías que determinan las políticas del Estado y pergeñan los elementos para ponerlas en práctica. (13)

Y Justicia sin “justicia” es la peor de las injusticias,  por las vidas humanas que con la arbitrariedad afecta y porque genera en la gente desazón y se va rompiendo el tejido social que contiene. 

El Estado actúa  a través de organismos administrativos y judiciales que deben ser integrados por personas idóneas y SENSIBLES a las temáticas de infancia, jerarquizadas en su labor  (la remuneración da cuenta de el valor que se le da a la función respectiva)  y con un sistema de control ético y expeditivo en resguardo de todo derecho del niño o adolescente  violentado, abusado o desamparado.-

La Corte Interamericana de Derechos Humanos en su Opinión Consultiva OC-17/2002 del 28 de agosto de 2002 solicitada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos remarca la necesidad de capacitación en los operadores que actúen con niños.

Dice la Corte  que “… no basta con disponer protecciones y garantías judiciales si los operadores carecen de capacitación suficiente sobre lo que supone el interés superior del niño y consecuentemente sobre la protección efectiva de sus derechos… (14)

En  dicha Opinión Consultiva la Corte Interamericana de Derechos Humanos es categórica en la obligación que asume el Estado en tal sentido  expresando  que “…para la atención de los niños el Estado debe valerse de instituciones que dispongan de personal adecuado, instalaciones suficientes, medios idóneos y experiencia probada en este género de tareas…”  (15)

La Asamblea General de Naciones Unidas  en su sesión del 29 de agosto de 2006 cuya temática era la promoción  y protección de derechos del niño recomienda que debe aumentarse la capacidad de todos los que trabajan con y para los niños y que “…los  Estados deberían invertir en programas sistemáticos de educación y capacitación para profesionales y no profesionales que trabajan con o para los niños y las familias a fin de prevenir, detectar y responder a la violencia contra los niños…”  (16)
Es este el  contexto que da sustento y sentido al  art. 19 de la CDN  que contempla la protección a un niño de toda forma de maltrato y que determina la obligación del Estado de disponer  de toda medida   que  haga efectiva esa protección.

La Convención de los Derechos del niño en su artículo 19   habla de  “eficacia”: la capacidad de lograr el efecto que se desea  o espera.  Y  “efecto  del latin  “effectus”: es aquello que sigue por virtud de una causa  (17)

Dice el art. 19 ap.2 de la CDN:   “…procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de malos tratos al niño y según corresponda la intervención judicial…”

La eficacia en los actos es la que produce los efectos que se buscan.  Hace a la praxis, a la solución expeditiva,  la eficacia  es una capacidad impulsada por una fuerte motivación .  La eficacia lleva al logro.  Y cuando de derechos de niños  hablamos resulta esencial la sensibilidad humana :  la real impulsora de motivaciones y logros.-

Si  el Estado no destina recursos económicos para la creación e implementación de programas sociales tendientes a dar solución a la grave situación de tantos niños, niñas y adolescentes en situación de  riesgo,  si no hay programas efectivos de salud, de educación para su inserción social y laboral , si no se crean Organismos Autónomos que fiscalicen   y sancionen la inoperancia, la corruptela , la desidia en los operadores que actúen en la problemática de la niñez  : El Estado está siendo ineficaz , y en los hechos desampara a estos niños y no cumple con el art. 19 de la CDN .- (….)

La realidad  de desamparo de niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo tiene una contracara delictiva que debe ser expuesta:

Todo niño, niña y adolescente en situación de riesgo y con nula o escasa contención familiar es vulnerable  y en su vulnerabilidad es  flanco débil para ser atrapado por redes delictivas ( de trata, narcotráfico, trabajo esclavo, bandas ) y se lo condena a un futuro de esclavitud, maltrato y  marginalidad .- 

 Por eso resulta de trascendencia y con miras al futuro de la sociedad las  políticas que el Estado implemente y  sean  efectivas y “eficaces”  en temas de niñez y adolescencia. 

Duele el futuro de niños sin infancia,  cito un pensamiento del juez A.A. Cancado Trindade (19)   “…No veo cómo evitar ese pronóstico sombrío de un mundo que se descuida de sus niños, que destruye el encanto de su infancia dentro de ellos, que pone fin prematuro a su inocencia, y que les somete a toda suerte de privaciones y humillaciones, efectivamente no tiene futuro…” .-

BIBLIOGRAFÍA.
(7) Gil Domínguez Andrés-Fama María Victoria- Herrera, Marisa “Derecho Constitucional de Familia “T.II pg. 881
(8)  (VINOCUR, Pablo “Inclusión Social y desarrollo Infantil. La centralidad en la familia “citado por  Gil Domínguez Andrés-Fama María Victoria- Herrera, Marisa “Derecho Constitucional de Familia “T.II pg. 881-
(9)  artículo Rev. La Nación 28/11/94 “Los tres años que marcan la vida “    
(10)  Estado Mundial de la Infancia .Primera Infancia, UNICEF New York 2001 pg.14
(11)  citado en op.1- Gil Domínguez Andrés-Fama María Victoria- Herrera, Marisa “Derecho Constitucional de Familia “ T.II pg.888
(12) )término usado sin acepción de género y que integra al adolescente )
(13) “El daño social e individual a los jóvenes. Marginalidad e imputación. Atilio J. Librandi  “Daños. Medio ambiente. Salud.Familia.Derechos Humanos “ Lorenzetti-Sabsay.Medina y ots. Ed.Rubinzal Culzoni pg. 219 y ss.  
(14) Informe del comité de Derechos del Niño en Costa Rica 2000 e Informe del comité de Derechos del Niño en Sanit Kitts and Nevis 1999- cita  de ROSSSETTI- ALVAREZ “Derechos de los Niños, las niñas y los adolescentes. Un análisis desde el método de casos. Ed.Advocatus pg.93.-   
(15)  cita  de ROSSSETTI- ALVAREZ “Derechos de los Niños, las niñas y los adolescentes. Un análisis desde el método de casos. Ed.Advocatus pg. 110 .- 
(16) Informe de Naciones Unidas A/61/299
(17) Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española Vigésima Segunda Edición T.4 Ed. Espasa pg.586
… (19) ROSSSETTI- ALVAREZ “Derechos de los Niños, las niñas y los adolescentes. Un análisis desde el método de casos. Ed.Advocatus pg.113)

* Jofre, G. "Derechos Humanos del niño en la Familia. El Lazo de Sangre y el superior Interes del Niño: El Amor. Desarrollo infantil y Estado.- Situacion de niños, niñas y adolescentes en riesgo en la Provincia de Buenos Aires.-" Suplemento La Ley Nº 1  Febrero 2013 de Derecho Constitucional Editorial La Ley S.A. 

martes, 9 de abril de 2019

Resiliencia en el Desarrollo: La Importancia de la Primera Infancia


Ann S. Masten, PhD, Abigail H. Gewirtz, PhD
University of Minnesota, EE.UU.
Marzo 2006 (Inglés). Traducción: marzo 2010



Introducción

La Resiliencia, del latín resilire (retroceder o saltar hacia atrás), es un concepto general relacionado a la adaptación positiva en el contexto del desafío. En las ciencias físicas y la ingeniería, la resiliencia por lo general se refiere a la capacidad de resistencia a la presión o la tensión sin quebrarse, o de recuperar la forma original, como un resorte o un elástico. En cambio, en la ciencia del desarrollo humano, la resiliencia tiene amplios y diversos significados, incluyendo la recuperación de experiencias traumáticas, la superación de la adversidad para tener éxito en la vida y la resistencia al estrés para enfrentar adecuadamente las distintas tareas de la vida.1,2, Esencialmente, la resiliencia se refiere a modelos de adaptación positiva o de desarrollo manifestados en el contexto de experiencias adversas.
Pese a que durante miles de años la gente se ha fascinado con historias de resiliencia,  desde los cuentos muy antiguos de personas que triunfan en medio de la adversidad, el estudio científico de la resiliencia sólo comenzó en las décadas de 1960 y 1970.2,3,5 Sin embargo, se han producido grandes avances en las primeras cuatro décadas de investigación y está claro que la infancia temprana es una etapa crucial de la vida para comprender y fomentar la resiliencia.2 Durante esta etapa, se establecen las bases de la competencia y emergen muchos de los sistemas protectivos más relevantes del desarrollo humano. Algunos niños logran resiliencia a través de procesos naturales, mientras que otros necesitan ayuda externa. Estos primeros años son prometedores para que las intervenciones puedan prevenir y reducir riesgos, aumentar recursos, fomentar las competencias y construir cimientos sólidos para el desarrollo posterior.
Materia
El comprender la resiliencia que ocurre naturalmente brinda pistas importantes para políticas y prácticas diseñadas a fomentar un desarrollo más saludable en niños que están amenazados por situaciones adversas o de desventaja. También es necesario aprender cómo fomentar el cambio positivo, para que aumenten las posibilidades de tener un desarrollo favorable. Se requieren estudios de prevención e intervención para poner a prueba las ideas sobre la resiliencia aportadas por la investigación, para aprender cuáles son los mejores objetivos, métodos y plazos en el desarrollo, para realizar las intervenciones, además de saber cuáles enfoques son mejores, y para quién.4-12
Problemas
Para estudiar la resiliencia, se debe comenzar por definir el concepto y operacionalizarlo. Esto ha demostrado ser un desafío por una serie de razones claves. Primero, la resiliencia se refiere a una amplia variedad de fenómenos, tales como la recuperación después de la pérdida de uno de los padres, la normalización de la conducta posterior a la adopción de un niño que proviene de una institución, el éxito escolar de los niños que viven en situación de pobreza o en vecindarios peligrosos y la salud mental de niños con padres que presentan algún trastorno psiquiátrico.1,3  Segundo, la resiliencia es un constructo inferencial que involucra juicios humanos sobre resultados deseables y no deseables, así como definiciones sobre factores de amenaza o riesgo.3,4,8,13 Los investigadores deben definir qué significa “tener éxito en la vida” y también los estándares y mediciones de las circunstancias adversas y los riesgos que enfrenta el niño.8  Un niño que se desarrolla en forma armónica puede ser percibido como adaptable o competente, pero no necesariamente manifestar resiliencia, a menos que haya sobrepasado el umbral explícito o implícito, de riesgo o amenaza. Queda también claro que existen múltiples criterios a través de los cuales se juzga el éxito en la vida; la adaptación (buena o mala) es, por naturaleza, intrínsecamente multidimensional y multifacética. Por lo tanto, no es extraño que se hayan producido cambios en las formas de definir y medir la resiliencia, con la consecuente complicación para comparar los estudios, así como la tarea de construir un cuerpo coherente de conocimientos sobre la resiliencia en el desarrollo.
Tercero, es probable que muchos procesos, desde múltiples niveles de análisis, aborden la resiliencia humana.5,14 Para comprender mejor la resiliencia, se debe entender la compleja adaptación y el desarrollo de los sistemas de vida en diferentes contextos a través del tiempo, desde “las neuronas hasta el vecindario”15y más allá. Sin embargo, los hallazgos de la primera generación de investigaciones en resiliencia fueron notablemente coherentes, sugiriendo la influencia de procesos potentes de adaptación, aunque comunes.8
Contexto de la Investigación
La investigación sistemática sobre la resiliencia infantil surgió de estudios sobre riesgo y vulnerabilidad en la búsqueda de las causas de trastornos mentales.1,11,16Los investigadores comenzaron a estudiar a los niños con un elevado riesgo de problemas, a menudo debido a trastornos mentales o a un alto nivel de estrés en la familia, o a las desventajas sociales y a situaciones de pobreza. Los objetivos de los pioneros en la materia, incluyendo Norman Garmezy, Lois Murphy, Michael Rutter, Arnold Sameroff y  Emmy Werner, necesitaron de perspectivas globales y de colaboración entre científicos clínicos y del desarrollo. Tales colaboraciones forjaron una nueva ciencia de la resiliencia en el desarrollo, mientras que simultáneamente energizaron el ascenso de la psicopatología del desarrollo.5,8,17  El gran aporte de esos pioneros fue el reconocimiento del potencial de la investigación sobre la resiliencia para informar las prácticas y políticas orientadas a mejorar el desarrollo de niños con alto riesgo.
Preguntas de Investigación Clave
Los estudios evolutivos de resiliencia a menudo se orientan hacia las siguientes preguntas:
  • ¿Qué factores explican el desarrollo positivo o la posibilidad de recuperación de niños que han sufrido experiencias traumáticas?  
  • ¿Cuáles son los procesos protectores que ocurren en forma natural en el desarrollo humano?
  • ¿Cuáles son las estrategias de intervención más efectivas para reforzar el desarrollo positivo de niños con alto riesgo social?
Pese a que los investigadores de la resiliencia se enfocan en las reacciones positivas ante situaciones adversas y a sus causas, también reconocen la importancia de la comprensión de los riesgos y amenazas para el desarrollo, y de la forma para reducirlas o eliminarlas.
Resultados de Investigaciones Recientes
Existe una convergencia interesante y excitante en la investigación evolutiva sobre competencia, resiliencia, problemas emocionales y conductuales, desarrollo cerebral y ciencia de la prevención, que subrayan la importancia de la infancia temprana para construir sistemas de protección en el desarrollo humano a múltiples niveles, al interior del niño, la familia, la comunidad y sus interacciones.2,10,15,18 Con frecuencia, los problemas de aprendizaje y autocontrol comienzan en los años preescolares y se refieren a la calidad del tipo de crianza de los padres.10,19-21 Los programas efectivos de intervención preventiva realizados durante los años de infancia y preescolar brindan apoyo a los padres de múltiples formas y ofrecen ambientes ricos en aprendizaje para los niños.2 El éxito escolar temprano, relacionado con el cuidado efectivo, la relación positiva entre escuela y hogar y las prácticas efectivas en el aula, parecen ser estrategias importantes para el desarrollo de la resiliencia, particularmente para niños con muchas desventajas.2Los sistemas de cuidado de niños que se centran en la construcción de la competencia y las fortalezas de los niños pequeños y sus familias, junto con reducir el riesgo y abordar los problemas tempranamente, están dando muy buenos resultados.9,12,15,18
También comienza a desarrollarse una neurobiología de la resiliencia.14,22 Nuevos descubrimientos que abordan el desarrollo cerebral y su plasticidad, la forma que el estrés influye en el desarrollo, y la interacción de genes y experiencias para darle forma al desarrollo prometen revolucionar la ciencia de la resiliencia y la prevención.
Conclusión
Las investigaciones sobre la resiliencia indican que durante los años de la infancia temprana los niños necesitan contar con cuidados de calidad y buenas oportunidades para aprender, deben recibir una nutrición adecuada y apoyos comunitarios para las familias, para poder así facilitar el desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y de auto-regulación. Los niños pequeños con relaciones de apego saludables y buenos recursos de adaptación interna tendrán seguramente un buen comienzo en la vida, ya que han adquirido el capital social y humano necesario para tener éxito cuando ingresan a la escuela y comienzan a interactuar en la sociedad. Estos niños normalmente manifiestan resiliencia frente a la adversidad, en la medida en que las principales habilidades protectivas y las relaciones más cercanas continúan funcionando y desarrollándose. Las mayores amenazas para los niños pequeños se producen cuando los sistemas de protección clave para el desarrollo humano sufren daños o son afectados. En la infancia temprana, es especialmente importante que los niños cuenten con la protección de los lazos de apego con cuidadores afectuosos y competentes, la estimulación y nutrición requeridas para un desarrollo cerebral saludable, las oportunidades para aprender y experimentar el placer de incorporar nuevas destrezas, y la imposición de límites o de la estructura necesaria para desarrollar un autocontrol adecuado.
Implicaciones  
Las investigaciones sobre la resiliencia, los estudios sobre el desarrollo normal y de la psicopatología, así como la ciencia de la prevención, realzan la importancia del desarrollo temprano para establecer una protección fundamental que brinde a los niños la posibilidad de desarrollar relaciones positivas, un funcionamiento cerebral saludable, habilidades auto-regulatorias apropiadas, apoyo comunitario para las familias y oportunidades de aprendizaje. Últimamente se ha desarrollado un marco de resiliencia para los sistemas de cuidado de niños, con un énfasis en la construcción de fortalezas y competencia de los niños, sus familias, sus relaciones y su entorno.9,11 Está claro que muchos niños en sociedades modernas enfrentan riesgos múltiples y acumulativos que requieren de innumerables intervenciones tanto protectivas como globales para prevenir o aminorar los factores de riesgo para los niños y sus familias. Todos los niños son vulnerables y, cuando los niveles de riesgo aumentan, menos niños escapan a las consecuencias evolutivas de las circunstancias adversas. La primera infancia es una etapa crucial para que las familias y sociedades garanticen que los niños tengan los recursos y protección necesarios para desarrollar las herramientas de adaptación y las relaciones que requerirán para involucrarse en la vida futura con una preparación adecuada.
Referencias
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  5. Wright MO, Masten AS. Resilience processes in development: Fostering positive adaptation in the context of adversity. In: Goldstein S, Brooks RB, eds. Handbook of resilience in children. New York, NY: Kluwer Academic/Plenum Publishers; 2005:17-37. 
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Masten AS, Gewirtz AH, Sapienza JK. Resiliencia en el Desarrollo: La Importancia de la Primera Infancia. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Masten AS, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/resiliencia/segun-los-expertos/resiliencia-en-el-desarrollo-la-importancia-de-la-primera-infancia. Publicado: Marzo 2006 (Inglés). Consultado: 09/04/2019.