sábado, 27 de agosto de 2016

“Abuso Sexual Infantil: Síndrome de Alienación Parental (SAP) y revinculacion”

Disertación en Simposio por invitación en el I Congreso Internacional de Victimología . Facultad de Psicología. Universidad Nacional de La Plata. Argentina. 24,25 y 26 de Agosto de 2016.


LAS VICTIMAS DE LA IDEOLOGÍA SAP EN EL SISTEMA DE JUSTICIA ARGENTINO.
De Graciela Dora Jofré*

1.      Principios de Justicia y “victimas” de abuso sexual intrafamiliar.

Según lo define la llamada Carta Magna de los Derechos de las Víctimas la “Declaración de Principios Básicos  de Justicia para víctimas de Delito y Abuso de Poder” aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en el año 1985 (Marchiori, 2006)  podrá considerarse víctima a la persona “ independientemente que se identifique, aprenda, enjuicie o condene al perpetrador e independientemente de la relación familiar entre el perpetrador y la víctima” y también incluye en este concepto a “los familiares o dependientes inmediatos de la víctima directa y a las personas que hayan sufrido daños al intervenir para asistir a la víctima en peligro o para prevenir la victimización
Significa que aplicando este concepto cuando una madre denuncia el incesto de quien fuera su pareja sobre sus hijas/os debe ser considerada y tratada como víctima del delito . Los niños y niñas abusados sexualmente en el entorno familiar no pueden solos, si no hay un adulto protector que observe, les crea los relatos si eso sucede y denuncie penalmente pidiendo el alejamiento del perpetrador de esos niños/as. Y este concepto integral de victima del delito de abuso sexual intrafamiliar exige que tanto estas madres (o el adulto protector) como sus hijos/as deban ser tratados por el sistema de justicia con respeto a sus derechos en tal calidad.   Surgen en consecuencia los siguientes derechos expresamente regulados en el citada Declaracion de Principios:
-Derecho a ser tratados  con compasión y respeto por su dignidad
-Derecho al acceso a los mecanismos de la justicia y a una pronta reparación del daño que hayan sufrido
-Derecho a procedimientos oficiales u oficiosos que sean expeditos, justos, poco costosos y accesibles
-Derecho a tener asistencia apropiada durante todo el proceso judicial  
-Derecho a una asistencia material, médica, psicológica y social que sea necesaria
- Derecho a que la justicia adopte las medidas necesarias para proteger su intimidad y en caso necesario,  se garantice su seguridad contra todo acto de intimidación y represalia  (Declaración de Principios Básicos de Justicia para víctimas del delito y el abuso de poder - Sección Ap. 5 y 6  Naciones Unidas 1985).
Todos estos derechos enumerados nacen de un derecho primordial de todo/a ciudadano/a ante la Justicia: buen trato y protección a su integridad vulnerada por el delito. La realidad judicial demuestra que no se cumplen estas premisas cuando hay denuncias de abuso sexual de niñas y niños.  En los delitos de incesto y abuso sexual a niñas/os la ideología SAP, la de la “Alienación Parental” quiebra todos estos derechos, revictimiza institucionalmente a niñas/os y madres protectoras (estadísticamente mayoritariamente las que protegen y denuncian el delito)  privilegiando e instalando la impunidad y preservación del rol social del perpetrador.

2.    Ideología SAP en la Justicia de Familia y Penal.

La ideología de la “Alienación Parental”, el inexistente SAP en idioma castellano y PAS en su idioma ingles de origen, es la ideología que ha infectado  el Sistema de Justicia de Familia en Argentina como en otras naciones del mundo, como Paraguay, México, Uruguay, Brasil, España, Portugal, Italia, Estados Unidos entre otras.
Su matriz ideológica da como principio una siniestra falacia, sin ciencia que la avale. Siniestra porque ataca, revictimiza y destruye infancias y vidas humanas que han padecido el delito más atroz, en el ámbito que solo se legitima en el amor y el cuidado de sus integrantes más vulnerables, la familia.  Ideología con una clara intencionalidad: desarticular y desacreditar en la justicia penal y de familia  las denuncias de incesto contra el padre o padrastro hacia hijas e hijos realizada por la madre de niñas y niños.
El resumen de sus postulados: cuando la niña o niño cuenta hechos de abusos sexuales de su padre o padrastro son fantasías porque un adulto (la madre) le ha influido para creerse lo que nunca existió. Instala la idea revistiéndola de ciencia, que la motivación de la madre es especulativa económica o por venganza hacia su pareja para lo cual  utiliza a su hija/o “llenándole la cabeza” para que invente los hechos de abuso sexual. Se cura alejando a esa madre de la niña o niño y dándolo al cuidado exclusivo o compartido con el denunciado padre (en su caso).
En las prácticas judiciales de los procesos de familia frente al incesto paterno filial es la ideología imperante aunque en Argentina no sea ya nombrada directamente porque SABEN que no tiene aval científico. Esta solapada por cuanto se la oculta maliciosamente pero se evidencia en los actos y resoluciones de juezas y jueces, en los dictámenes de Asesoras/es de Menores que defienden el rol paterno y sospechan de niñas/os y madres denunciantes, de Fiscales que no privilegian el relato de niñas y niños que miran sospechosamente a las madres denunciantes, que indagan en antecedentes sexuales de victimas adolescentes y en las pericias de Peritos psicólogas/os forenses que dictaminan no poder aseverar hechos de abuso sexual pero si evidencian prejuicios contra la madre denunciante y tiñen de sospecha el relato de niñas y niños. De Asistentes Sociales que intervienen en encuentros supervisados y no reaccionan profesionalmente frente a conductas de angustia y rechazo de niñas y niños en dichos encuentros o que minimizan sus gestos privilegiando al varón denunciado en su rol paternal. De Juezas y Jueces que privilegian en sus resoluciones el “derecho de defensa” del denunciado, su rol paterno sobre la integridad de niñas y niños.
La niña, el niño que han sido víctimas de incesto paterno filial deben ser inmediatamente alejados del padre denunciado. Esta medida esencial y preventiva al cuidado de la integridad del niño/a (es la aplicación efectiva del “interés superior del niño” en estos casos) es también la puerta que permitirá en muchos casos que niñas y niños que no han podido relatar los abusos sexuales puedan hacerlo. La experiencia en mi actividad como Jueza me lo ha demostrado. La niña, el niño al verse protegida/o, creída/o y alejada de su agresor/a (si la abusadora es la madre) suele “hablar”.

3.    Síntomas de ideología SAP en el discurso de operadores de justicia.

A los operadores de justicia, juristas, abogadas/os  bajo la ideología SAP se los puede  detectar aunque solapadamente oculten su ideología por variados “síntomas”. Enumero algunos de ellos:
1. Una defensa acérrima del rol paterno, realizan disquisiciones entre el rol  de pareja, cónyuge y  el de padre.  Su postulado seria que un agresor de la madre puede ser un  buen padre para sus hijas/os. Sostienen la credibilidad de la palabra del padre y de su imagen social; todo aquello que lo cuestione es sospechado de falaz. No creen ni respetan la palabra ni en la dignidad de niñas y niños. Aunque lo ocultan piensan que niñas y niños no saben lo que quieren y es el adulto quien sí sabe y debe decidir lo que mejor les conviene. Consideran a niñas y niños “tontos” y fácilmente influenciables. Como consecuencia de estos pensamientos sesgados son promotores del obligar a niñas y niños a estar  y ver a su padre aun contra su voluntad manifiesta.  Para estos operadores de justicia los NO de una niña, un niño no existe. Su mirada está centrada en el régimen comunicacional del padre con hijas e hijos y en el bienestar del adulto denunciado (aunque se justifiquen alegando “el interés superior del niño”).
2. Hablan de las falsas denuncias. Dando por regla la excepción. Como en los casos de violencia de genero esgrimen acerca de las “mujeres que golpean a hombres”. Se evidencian en su ideología SAP aunque su discurso esgrima conceptos aparentemente afines a derechos humanos de mujeres y niños/as.
3. Cuando hablan de mediaciones familiares para todo conflicto de familia sin discriminar situaciones de violencia de género o abusos sexuales de hijas e hijos. Cuando frente a estos gravísimos conflictos donde hay delitos hablan de “conflictos emocionales de pareja” o términos semejantes. Promueven las mediaciones como metodología para resolver todo proceso de familia hablando por ejemplo de “conflictos emocionales” silenciando las denuncias de abuso sexual o violencia de genero.
4. Cuando omiten la regulación de las causales de violencia de género y abuso sexual intrafamiliar dentro del divorcio y sus efectos (sobre bienes e hijos/as)
Promueven la generalización e invisibilizan los delitos en contexto de pareja y familiar generando impunidad de agresores en sus roles paternos y aislamiento de víctimas de delitos en la familia.
5. Son promotores de las restituciones internacionales de niños/as sin contemplación a las realidades de la violencia de género y del abuso sexual intrafamiliar.
Estos son algunos de los indicadores que he observado a través de estos años que esconden la ideologia SAP la cual se encuentra agazapada tras buenos y atractivos discursos con pseudo perpectiva de género e interés en derechos humanos de mujeres y niños/as dentro de la familia.

4.    Metodologías represivas en procesos de familia y penales.

Las  custodias o cuidado personal de hijos/as forzadas a ser de manera compartida; el régimen comunicacional de niños/as con su padre agresor o sus parientes en el ámbito del Sistema de Justicia de Familia;  el delito de “impedimento de contacto” en el Penal, son algunas de las metodologías represivas usadas por agresores y facilitadas por operadores judiciales con ideología SAP para acallar y reprimir a niñas y niños que han sido víctimas de delitos y a sus madres protectoras.
La sociedad se escandaliza por los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas pero no quiere ver estos actos represivos hacia mujeres  que han creído a sus hijas/os sus relatos de abusos sexuales, mujeres que han decidido separarse del agresor y denunciar ante la justicia. Pareciera que la mujer es considerada por el sistema como una víctima cuando es asesinada y no es concebida de tal forma cuando sus hijas/os han sido abusados sexualmente por quien fuera su pareja y ella se separa y denuncia en la justicia. Como si la sociedad y el Sistema de Justicia le cree cuando ya es tarde, y es asesinada ella o sus hijos/as. Pues si sobrevive y se separa entra en zona de sospecha social y estigmatización. ¿Es acaso que la sociedad y  su reflejo en el Sistema Judicial quiere mujeres mártires, cómplices o cómodas y afines al poder patriarcal? Otra “hoguera” para las “brujas”. Y niñas y niños invisibilizados en su dolor y aislados de su figura parental no agresora y protectora.
Por tales razones ideológicas sigue propagándose en el mundo este constructo acientífico pero funcional y facilitador a una sociedad que necesita sostener la imagen social de los padres de familia a cualquier costo y acallar, amedrentar a mujeres y niños/as victimas de sus abusos. No ver, no escuchar, no hablar. Mientras tanto millones de niñas y niños abusados sexualmente, maltratados están solos en su angustia. No ve la sociedad que la única esperanza hacia una humanidad mejor está en cómo cuidemos y protejamos la infancia.
A modo de conclusión cito este párrafo del libro de mi autoría “Niñas y niños en la Justicia” (Jofré, 2016):

El movimiento por los derechos humanos de los niños, aquel impulsado por todos aquellos que promovemos en el sistema de justicia la credibilidad de su palabra y el respeto efectivo en los procesos judiciales a su dignidad y su integridad, produce reacciones adversas y muchas veces feroces. Molesta hacer visibles los atropellos a los niños y niñas dentro de los entornos familiares, exponerlos en el sistema de justicia, sacarlos del territorio del secreto y la complacencia. La sociedad, cada uno de nosotros somos ella, prefiere no ver sus rostros mudos y tristes, ser sorda a los gritos silenciados en sus miradas, no indagar las verdades que nos cuentan con sus gestos silenciosos, sus dibujos, sus juegos. Es más fácil entrar en los territorios discursivos que bregan por los niños/as y sus derechos pero ocultando la realidad traumática de miles de infancias arrasadas, robadas por violencias físicas, sexuales, emocionales, en entornos que para los niños/as son de confianza y debieran ser de cuidado. Por eso el desafío es la causa de los niños/as y necesita de todos nosotros, cada uno donde está y actúa. Salir de los estados de indiferencia, complacencia y comodidad. En cada niño/a vulnerado/a estamos todos, nuestro futuro humano es un niño/a. 

24 de Agosto de 2016.


*Juez de Paz Letrado de Villa Gesell.

BIBLIOGRAFIA
Naciones Unidas (1985) Serie Victimologia 2. Córdoba. Nuevo Encuentro Grupo Editor.

Jofre,G.(2016) “Niñas y niños en la Justicia. Abuso sexual en la infancia” Buenos Aires, Editorial Maipue.http://www.maipue.com.ar/catalogo_coleccion_ninas-ninos-en-la-justicia.php



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